El plástico es un material que tarda muchos años en desintegrarse y que perjudica mucho la atmósfera, suponiendo más del 12% de la cantidad de residuos sólidos urbanos y, en consecuencia, un grave problema para el planeta. 

Así, al reciclarlo, contribuimos con el medio ambiente, disminuyendo el consumo de energía y haciendo que las industrias no tengan que producir más químicos que contaminan el aire y destruyan, poco a poco, la capa de ozono, entre otros beneficios. 

Son muchas las razones por las que hoy en día el reciclaje es esencial. Por ello, hoy os hablamos del proceso de reciclaje de plástico completo y de su importancia para el planeta. 

¡Sigue leyendo si quieres saber más! 

El reciclaje de plástico     

 

Antes de nada, empecemos por el principio: ¿En qué consiste el reciclaje de plástico? El reciclaje de plástico es el proceso de recuperación y transformación de desechos plásticos en nuevas materias primas. 

¿Su finalidad? La reutilización directa, el aprovechamiento como materia prima para la fabricación de nuevos productos y su conversión como combustible o como nuevos productos químicos.  

Reciclaje de envases y embalajes plásticos  

 

Al hablar del proceso de reciclaje de plástico hablamos de un proceso de suma importancia, pues al tratarse de un material que tarda tanto en degradarse, suele contar con bastantes dificultades en cuanto a la ecología de sus residuos. 

En este sentido, los envases y embalajes plásticos son los más utilizados en diferentes industrias, y su consumo ha aumentado a lo largo de los años. 

Ya en 2017, en Europa, el 39,6% del total de la demanda de plásticos se destinaba a la industria del packaging, según un estudio de Plastics Europe. Por tanto, reciclar envases hoy en día es clave.

Y es que los plásticos, en sí mismos, no son perjudiciales. Lo que realmente supone un problema medioambiental es el abuso y mal uso de ellos. 

Hoy en día es necesario que las empresas tomen partido y sean más conscientes de sus procesos de economía circular. Es por ello que, como consumidores y como empresas, tenemos la responsabilidad no sólo de reciclar, sino también de promover el uso de materiales reciclables, apostando por los productos y las empresas que utilizan plásticos fácilmente reutilizables. 

El proceso de reciclaje de plástico    

 

Llegamos al proceso que hace de estos desechos, nuevas materias primas, el proceso de reciclaje de plástico

Así, y aunque en Europa se suelen centrar en uno o dos grupos de plásticos, en España se reciclan los cuatro grupos de plásticos: botellas y refrescos, briks y detergentes, bolsas y filmes, y yogures y bandejas. 

Grupos que deben recibir un tratamiento con muchos pasos para conseguir un resultado óptimo. ¡Veámoslos! 

Recogida  

La primera fase del proceso de reciclaje de plástico consiste en el depósito de todos los envases y materiales plásticos, que pueden proceder de la recogida pública o de la industria.  

Selección y separación   

Una vez recogido, el plástico pasa por un riguroso proceso de selección donde se separan los materiales y se seleccionan por su tipología y color. 

Triturado     

Aquí se rompen, trocean y trituran las piezas de plástico en pequeños trozos a través de trituradores de gran capacidad. 

Con este paso facilitamos su tratamiento, logrando que la granulometría del plástico sea homogénea, lo que después nos facilitará otras labores como las de transporte, lavado y secado. 

Lavado    

Una vez triturado, el plástico pasa a la siguiente fase, la de lavado, cuyo objetivo es tanto la limpieza del mismo como la separación densimétrica de los residuos. 

Así, este se introduce en unos lavaderos industriales que dejan el plástico mojado y posibles impurezas como tierra, piedras, cartón y otros materiales en el fondo. 

Secado y centrifugado     

Este material extraído de los lavaderos pasa entonces a las centrifugadoras donde, además de hacer las funciones de secado para eliminar toda el agua, se elimina por completo cualquier impureza que aún pudiera escapar de los lavaderos. 

Homogeneización     

Una vez triturado, lavado y secado, el plástico se almacena en un gran silo, donde será mezclado a través de un proceso mecánico, hasta conseguir un material homogéneo en color, textura y comportamiento. 

Extrusionado    

A continuación, a través de un proceso industrial mecánico, se realiza una acción de prensado que, por flujo continuo con presión y empuje, lo hace pasar por un molde encargado de darle la forma deseada.  

Filtrado     

Con la textura y fluidez necesarias, el plástico pasa aún por un proceso de filtrado a través de un sistema de mallas muy finas que retendrán cualquier tipo de impurezas que en los procesos anteriores pudieran haber quedado adheridas al material. 

Granceado 

En este paso se obtienen unas bolitas pequeñas, conocidas como granza, que se almacenan en sacos para su uso como nueva materia prima disponible para nuevas aplicaciones.  

Analítica y control de calidad  

Por último, una vez obtenida la granza, se divide en lotes cuyas características (fluidez, densidad, etc.) son analizadas en el laboratorio para asegurar la calidad del producto. 

Reciclaje CANEMBAL

 

Beneficios del reciclaje de envases plásticos 

 

Los beneficios de reciclar nuestros residuos son enormes en comparación con la acción que supone. Y es que reciclar conlleva ahorrar materias primas, energía, agua y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre otras cosas. 

A continuación vemos algunas de las más significativas: 

Ahorro de energía 

La fabricación a partir de envases reciclados supone un ahorro energético del 84% en el caso de los plásticos con respecto a la fabricación a partir de materiales vírgenes. 

Ahorro de recursos 

Con todos los envases reciclados se podría abastecer a la industria de la fabricación de plástico en casi el 9% de los recursos que se necesitan. 

Reducción de las necesidades de materia prima 

Por cada tonelada de envases plásticos reciclados se ahorra en torno a una tonelada de petróleo. 

Reducción de residuos 

Al reciclar plástico, contribuimos a la disminución de los gases de efecto invernadero, al descenso de los residuos destinados a incineración y de los que acaban en el vertedero.  

En consecuencia, también contribuimos a la mejora de la calidad del aire al reducir su contaminación. 

Conclusión 

Hoy en día, tanto empresas como ciudadanos utilizamos un mayor número de envases. Es por ello que, entre todos, debemos garantizar su reciclaje y segunda vida, así como buscar las alternativas más sostenibles.  

Nosotros somos conscientes desde hace mucho tiempo de la importancia de este gran proceso de reciclaje de plástico, siendo una empresa concienciada con el reciclaje y el cuidado del medio ambiente, y que fomentamos a través de todos nuestros certificados, procesos y productos; especialmente aquellos fabricados con R-PET, en términos de plástico, o proporcionando además, alternativas al plástico con productos fabricados con materiales biodegradables y compostables. 

¿Y tú? 

 

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