La distribución o el transporte es uno de los procesos logísticos más complejos e importantes para la empresa hoy en día, y es que tanto la rentabilidad empresarial como la satisfacción del cliente dependen de ello. 

Así, podemos decir que el éxito de una empresa está vinculado en gran medida a que su cadena de suministro funcione correctamente, el proceso crucial que comienza con las materias primas y acaba con la entrega del producto final. 

¿Pero en qué consiste realmente y cómo mejorar la cadena de suministro? Hoy, desde CANEMBAL, te lo contamos todo.  

¿Qué es una cadena de suministro? 

Sin duda, un punto clave muy a tener en cuenta, es cómo mejorar la cadena de suministro, pero antes, debemos conocer todo lo que conlleva su proceso para entender cómo nos permitirá implementar dichas mejoras y, en consecuencia, optimizar resultados.

Así, una cadena de suministro es el conjunto de procesos operativos de una empresa, como la planificación, la gestión de compras, la fabricación o producción y su logística, el abastecimiento y el almacenaje, los canales de distribución y la venta al cliente final.

No obstante, las cadenas de suministro pueden ser muy distintas unas de otras, pues su tamaño y complejidad son factores variables. 

¿Cómo mejorar la cadena de suministro? 

Como todos sabemos, en una era digital en constante cambio, las empresas necesitan facilitar sus servicios con la máxima eficiencia posible para satisfacer las necesidades de sus clientes. 

Por ello, compiten a través de la capacidad de su cadena de suministro. Esta, no sólo determina su forma de planificar, comprar, fabricar y distribuir mercancías, sino que también condiciona el coste y la calidad de sus productos, la agilidad con que reacciona a las necesidades de los clientes y el mercado. 

A continuación, algunos consejos que te ayudarán a comprender cómo mejorar la cadena de suministro de tu empresa.  

Gestión de la cadena de suministro 

Para optimizar la cadena de suministro, es esencial que primero sepamos cómo llevar a cabo una buena gestión de la misma. Aquí, los directivos de las empresas deberán planificar una estrategia eficaz de gestión de la cadena de suministro que les permita controlar el flujo de bienes y servicios de la empresa. 

Esto, sin duda, permitirá que las empresas reaccionen a nuevas oportunidades de crecimiento y les facilitará los periodos de incertidumbre, el impacto de la globalización y los constantes cambios. 

Coordinación y personal 

Un elemento clave en nuestra estrategia será la promoción de la integración y la coordinación, fomentando la colaboración entre proveedores y clientes. Esto además, podrá resultar en costes inferiores, tanto logísticos como de inventario. 

Así, debemos analizar la cadena de suministro extendida, aumentando el nivel de influencia fuera de la propia organización para conseguir su optimización. 

También es necesario incorporar expertos en cada tarea especializada. De esta forma, conseguimos que el empresario tome decisiones fundamentadas y piense estratégicamente sobre cómo mejorar la cadena de suministro sin la necesidad de una autoridad jerárquica directa con todos sus empleados.

Sistemas y tecnologías  

Las empresas también necesitan tecnología y sistemas adecuados para planificar, prever y gestionar el inventario y las necesidades de la cadena de suministro

Con esto hablamos de la automatización de los procesos de producción, el análisis de los flujos de materiales para la optimización del proceso e incluso la creación de nuevas vías de comunicación con el cliente. 

Para ello, antes deberemos evaluar qué software empresarial es más adecuado para nuestras necesidades, teniendo en cuenta el tamaño de nuestra empresa, nuestras necesidades de gestión ahora y en el futuro y las principales dificultades a resolver. 

Así, entre nuestras opciones probablemente se encontrarán el software de contabilidad específico o la migración a un ERP o una solución de gestión empresarial si nuestra empresa está en crecimiento. 

Procesos 

Pero contar con la tecnología y el sistema adecuado no basta para optimizar la cadena de suministro. Para ello, deberemos llevar a cabo planes para analizar cómo funciona realmente nuestra empresa y ofrecer formación en los sistemas necesarios. 

En relación a esto, es importante examinar los procesos de nuestra empresa, asegurarnos de que los empleados trabajen con eficacia y comprobar si nuestra cadena de suministro funciona como debe.

Si descubrimos que un proceso reduce la eficacia de nuestra cadena de suministro, deberemos asegurarnos de dar la formación adecuada a los equipos correspondientes. Algo clave para no perder el flujo de demanda del cliente y poder anticiparnos a los posibles cambios del mercado.  

cadena suministro

Ventajas de optimizar la cadena de suministro 

Dicho esto, contar con una cadena de suministro optimizada puede resultar en importantes beneficios para la empresa, como los que citamos a continuación. 

Inventario optimizado 

Si hablamos del inventario, obviamente, al contar con una cadena de suministro bien optimizada, probablemente contaremos también con un inventario preciso, clasificado y ajustado a la demanda, evitando así problemas de desabastecimiento o exceso de stock. 

Mayores beneficios 

Por otra parte, si la cadena de suministro está correctamente gestionada y optimizada, obtendremos unos márgenes de beneficio mayores al conseguir importantes ahorros en costes de procesos. 

Facilidad de gestión 

Por último, contar con una cadena de suministro plenamente integrada, en general facilita una mayor flexibilidad en el proceso y un funcionamiento óptimo en todas las áreas de actuación. 

Como en el almacén o el transporte, donde se aumenta la capacidad, se reducen costos de almacenamiento y se incrementa la seguridad tanto para operadores como para productos. 

Además, esta integración de la cadena puede facilitar el flujo de información, lo que permite anticiparse a situaciones no esperadas en el ciclo de la cadena.

Ayuda a aprovechar mejor los espacios y a controlar el inventario

Mejora la satisfacción del cliente

ventajas cadena suministro

Conclusión 

Como ves, el desarrollo de todos estos procesos es clave en la optimización de la cadena de suministro. Y, como hemos dicho, la cadena de suministro puede representar una gran proporción de los costes de tu empresa. 

Ahora ya sabes cómo mejorar la cadena de suministro. Tan sólo sigue estas pautas y adáptalas a tu empresa, equipo, crecimiento y necesidades. Sin duda, verás un cambio importante en el día a día de tu empresa. 

¿Conoces las diferencias que existen entre materiales reciclables, biodegradables y compostables? A menudo pueden surgir dudas sobre este tema, pero en este post vamos a intentar esclarecer todas las dudas al respecto.

Material Reciclable

Los materiales reciclables son aquellos que, tratados correctamente, y tras pasar un proceso de tratamiento y transformación en una planta especializada, pueden tener una segunda vida y reutilizarse. En este sentido, la sostenibilidad del packaging juega un papel fundamental para fomentar el reciclaje y la reutilización de cara a cuidar el planeta. Así, iniciamos y cerramos un nuevo ciclo dentro de la economía circular.

Ejemplos de materiales reciclables: papel, cartón, vidrio, algunos metales y plásticos, telas y textiles, etc.

Algunos ejemplos de este packaging reciclable podrían ser nuestras bandejas y cestas PET, o R-PET fabricadas con material reciclado, cantoneras, flejes, etc.

reciclable - canembal

Material Biodegradable

Son aquellos envases o productos fabricados con materiales que, por acción de elementos biológicos como el agua, el sol o las bacterias, se descomponen químicamente de forma natural. Esta degradación supone que la sustancia en cuestión se descompone en los diferentes elementos químicos que la formaban. De hecho, pueden volver a la tierra y ser procesados por microorganismos como bacterias u hongos.

El tiempo que tarda en descomponerse es diferente en función de sus componentes, por ejemplo, las cáscaras de las frutas pueden biodegradarse en unos pocos días, el papel tarda unos meses, y otros elementos no son biodegradables en el corto o medio plazo, por ejemplo, una botella de vidrio puede tardar unos 4.000 años en biodegradarse.

Ejemplos de materiales biodegradables: madera, lana o cáscaras de huevos.

Material Compostable

Este tipo de envases están fabricados o compuestos por materiales que van un paso más lejos que los materiales biodegradables, y es que, además de ser biodegradables, cuando estos materiales se descomponen, se convierten en compuestos obtenidos a partir de la descomposición bioquímica de los residuos orgánicos por los que están fabricados.

Cuando algo es compostable, significa que, además de que se biodegrada, también lo hace dentro de una cierta cantidad de tiempo y bajo ciertas condiciones, convirtiéndose en lo que se conoce como “compostaje” o “compós”, es decir, nuestros residuos vuelven a la tierra como abono en un tiempo.

Si nos fijamos en la norma EN 13432 de 2002, acordada por la Comisión Europea que trata sobre los requisitos de los envases y embalajes valorizables mediante compostaje y biodegradación, dichas características serían:

  • Materiales que se biodegraden como mínimo el 90% en 6 meses máximo, si son sometidos a un ambiente rico en dióxido de carbono.
  • En un plazo de 12 semanas y en contacto con materiales orgánicos, la masa debería estar formada por el 90% de fragmentos de materiales. Sus dimensiones deberían estar por debajo de los 2 x 2 mm.
  • No deben dejar residuos tóxicos ni visibles si los abandonamos en el medioambiente.
  • Respetan los límites establecidos sobre la concentración de ciertos compuestos como el potasio, el nitrógeno o los valores de PH, entre otros.
  • Una planta de compostaje industrial es el lugar donde debe realizarse el proceso.

Ejemplos de materiales compostables: Hojas secas, aserrín, pasto cortado y otros residuos vegetales del jardín, ceniza, cáscaras de huevos, frutas y verduras, plumas, semillas, pelo, café, saquitos de té, etc.

Muestra de este packaging compostable podrían ser nuestras bandejas y cestas compostables, fabricadas a partir de fibras de madera.

Conclusión

La verdadera diferencia es que, el material reciclable se puede reutilizar, pero por la acción del hombre (utilizando el contenedor amarillo y llevando este material a plantas de reciclaje para su tratamiento), mientras que los materiales biodegradables y compostables se degradan solos con el tiempo.

La gran diferencia entre los materiales biodegradables y compostables es que, aunque ambos se descomponen de manera natural con el tiempo, sólo los materiales compostables lo hacen a una velocidad igual a la de materiales compostables como las hojas, papel y trozos de madera, pudiendo servir de nuevo como abono para la tierra en pocas semanas.

Por otra parte, es importante recordar que, todos los materiales compostables son biodegradables, pero no todos los materiales biodegradables son compostables.

Gracias a la utilización de estos materiales, contribuimos positivamente a una economía circular sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

diferencia entre reciclable, biodegradable y compostable

Y ahora, ¿te quedan dudas sobre la diferencia entre materiales biodegradables, compostables y reciclables? ¿Trabajas ya en tu empresa con productos fabricados con estos materiales? ¡Cuéntanos en comentarios!

Desde nuestro nacimiento trabajamos firmemente por situarnos como referentes en el sector del Packaging. Por ello, nos expandimos hacia zonas estratégicas que nos permitan garantizar la disponibilidad de producto y dar una cobertura logística, en un tiempo inmediato.

 

Esta vez, del 30 noviembre al 18 de diciembre, participamos en la Misión comercial virtual de Brasil; y del 15 al 18 de diciembre, en la Misión comercial virtual de México; organizadas por el Instituto de Fomento de la Región de Murcia, y cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Instituto de Fomento de la Región de Murcia.

 

Estas misiones nos permitieron crear acuerdos con potenciales mercados donde poder ofrecer productos únicos y aportar soluciones integrales de envase y embalaje, al sector agrícola e industrial, mediante el asesoramiento.

 

Nuestro compromiso por ofrecer una solución 360º nos ha permitido lograr exitosas alianzas; acrecentando nuestra confianza y visibilidad en el mercado extranjero.

 

INFO

¿Cómo podríamos definir el término de “jugada redonda”? Si entramos en conceptos deportivos podríamos asimilar esta definición a un tipo de acción en el que el resultado sea favorable para el individuo o el equipo, ¿verdad?

¿Qué es la Economía Circular?

Si nos trasladamos a un sistema económico, ¿dónde podríamos encontrarle un símil? Un método en el que cualquier acción conlleve a un resultado favorable. Beneficioso tanto para el individuo como para el colectivo general.

La sostenibilidad del packaging es un sistema productivo que se basa en fomentar el reciclaje y la reutilización para reducir el volumen de basura generada por día es una victoria para todos.

El sector del embalaje se ha sumado a esta iniciativa en la lucha contra la contaminación ambiental defendiendo el uso de materiales biodegradables, utilizando diseños que permitan reutilizar las piezas de las que está compuesto y facilitando un sistema de recogida, reciclaje y reutilización para que la mayor parte del producto de empaquetado pueda regresar a la economía productiva.

Al fin y al cabo, los recursos son limitados y tarde o temprano, se agotan, por lo que nos encontramos en un momento en el que la reutilización y el reciclado son tan importantes.

Cada vez somos más personas consumiendo y debemos reutilizar todo lo posible para que podamos seguir teniendo un sistema de consumo viable a la vez que cuidamos del medio ambiente.

Por ello, la economía circular ha pasado de una idea interesante a una necesidad absoluta.

Prueba de ello es el Plan de Acción para la Economía Circular que la Unión Europea puso en marcha en 2015; desarrollado con medidas muy concretas para lograr la generalización del reciclaje, crear nuevos nichos de empleo relacionados con la sostenibilidad y controlar la generación de residuos, en especial de plásticos y micro plásticos, muy dañinos para los ecosistemas marinos.

Uno de los objetivos de la Comisión Europea, es que los envases de plástico sean totalmente recuperables o reciclables para el año 2030. Unas medidas que se unen a su propuesta de que las pajitas, platos y bastoncillos de plástico sean fabricados por materiales sostenibles, con el objetivo de reducir los residuos plásticos en océanos y mares.

Por todo esto, el sector del packaging juega un papel clave en el desarrollo de un sistema de economía circular de ámbito global. Las empresas han de buscar soluciones sostenibles que respondan a la preocupación del consumidor por el medio ambiente.

Además, es interesante saber que para el 96% de las marcas, el embalaje es muy importante a la hora de desarrollar una estrategia de mejores resultados productivos.

economia-circular

Pero, ¿cuál es el papel del packaging en todo esto? ¿De qué manera se pueden lograr estos objetivos tan ambiciosos?

Las empresas ven la necesidad de incluir un sistema de economía circular en sus servicios y, actualmente, se encuentran en una transición hacia el mismo. Es complicado implementarlo de la noche a la mañana, pero no es imposible lograrlo.

En este proceso es donde entra a escena un importante actor para la mayoría de las empresas: el plástico. Se trata del “activo” más presente en las compañías de packaging de Europa.

Podemos encontrarlo prácticamente en cualquier lugar, ya sean envoltorios de cubiertos, paquetes de frutas o bricks de leche. Es un protagonista absoluto de los supermercados que regentamos cada uno de nosotros.

Por ello, es de vital importancia que su implementación en el sistema de la economía circular esté tan bien definido y ejecutable desde el momento en el que sale de la fábrica hasta su proceso de recogida y reutilización. Si no se realiza así, es muy probable que se convierta en un residuo que puede tardar en degradarse muchísimos años si permanece enterrado.

Debido a esta problemática, muchas empresas empiezan a utilizar otro tipo de envases para almacenar sus productos. Pueden encontrarse mallas realizadas de papel para guardar frutas o paquetes producidos con plásticos biodegradables y fibras naturales.

Por el momento, no se ha llegado a una solución completamente efectiva, pero gracias a conceptos como el ecodiseño, se tienen buenas perspectivas de futuro respecto a que el packaging y la sostenibilidad, puedan ir unidos.

¿Cómo lo pueden aplicar las empresas?

Dentro del sector agroalimentario podemos encontrar muy buenos ejemplos en los que se lleva a cabo un sistema de economía circular.

La asociación MAPLA se puso en marcha con el fin de evitar el vertido de plásticos agrícolas en la naturaleza, facilitar una correcta gestión de residuos a los agricultores e incrementar los índices de recogida y reciclado del plástico.

Actualmente ya se encuentra en proceso de desarrollo y desplegará sus primeras operaciones de recogida en 2021.

Otro proyecto que ha surgido de esta necesidad de controlar la circulación, uso y reutilización de los envases del sector agro es REINWASTE.

Aunque la cantidad de desechos producidos por el sector agrícola es significativamente baja en comparación con los desechos generados por otras industrias, el potencial de contaminación de los desechos agrícolas es alto a largo plazo.

Por esto precisamente el proyecto REINWASTE pretende que los residuos inorgánicos generados en los sistemas agroalimentarios sean gestionados conforme al paradigma actual de la economía circular.

Quieren promover un sistema agroalimentario más sostenible a través de modelos innovadores de gestión de residuos fomentando el uso de nuevos materiales fabricados a partir de componentes biológicos, con técnicas de biotecnología, así como prácticas sostenibles de gestión.

Un último ejemplo sería el del sistema de SIGFITO, un sistema de recogida de envases de fertilizantes y fitosanitarios que ha recogido en cerca de 5.000 puntos distribuidos a lo largo de toda la geografía nacional un total de 4.431 toneladas de envases. De todos los envases recogidos se han valorizado el 100% de los residuos, reciclándose el 96,2% fundamentalmente de plástico rígido y valorizándose energéticamente el restante 3,8%. Unos datos que demuestran la conciencia medioambiental de los agricultores para proteger el medio ambiente a través del ámbito agrario.

En una entrevista realizada a Nicola Cerantola, experto en economía circular, mencionaba algunas de las mayores dificultades que tienen las empresas y el gobierno español a la hora de implementar el packaging sostenible:

“Hay una falta de dirección política en este sentido. Aunque ahora está todo parado con la pandemia, tenemos que ser optimistas. Desde hace más de un año se están moviendo cosas desde una perspectiva “oficial”. Se ha creado un ministerio de transición ecológica, hay un plan España Circular 2030, la ley del cambio climático, la compra pública verde, entre otras. Hay muchas cosas que se están empezando a hacer también a nivel europeo, por ejemplo, el Green Deal, el problema es que tenemos que acelerar el paso. Es de absoluta prioridad plantear un horizonte 2025-30, no podemos esperar a 2050. Sin lugar a dudas, llegamos tarde”.

En conlusión, es el momento perfecto para que las empresas realicen una reflexión profunda sobre sus valores y misión y ser rentables al mismo tiempo que aportan algo a la sociedad en la que están presentes. Necesitamos empresas que incentiven el desarrollo, la economía regenerativa, circular y sostenible. Necesitamos convertirnos en una sociedad sostenible para prevalecer. Y la buena noticia, es que estamos en ello.